Las monjas mas allá de la burocracia

En estos días Telemundo PR, publicó un reportaje sobre un convento que estaba pasando necesidades dado el encierro que se vive en la isla producto del Corona virus. Esto despertó la generosidad de las personas que comenzaron a inundarlas de donativos en dinero y alimentos. Esta es la muestra básica de los puertorriqueños que salimos al encuentro del necesitado no importa la situación.

Horas mas tardes el Arzobispo de San Juan, Mons. Roberto O. González OFM, compartió un comunicado de prensa en donde señala que el grupo de mujeres no son reconocidas como un grupo de monjas o religiosas de la Iglesia Católica Romana. Dentro del comunicado en arzobispo, utiliza terminología canónica y se refiere a las monjas como una asociación privada de fieles. Esto ha creado un mar de opiniones en las redes sociales por que las personas que no están familiarizadas con el derecho canónico de la Iglesia Romana no entienden los procesos y los pasos a seguir. Mas aún, muchos no saben que existen monjas, monjes y religiosos(as) fuera de la Iglesia Católica Romana. 

Las comunidades religiosas dentro de la Iglesia Romana

Cuando Dios llama e inspira a un grupo de personas para fundar una comunidad religiosa esto es un proceso largo y tortuoso. Tres de los obispos de Puerto Rico provienen de ordenes religiosas y saben, por su propia historia, lo difícil y complejo de los pasos. De hecho, los Jesuitas, de donde es Mons. Corrada, fueron suprimidos(cancelados) en un momento de la historia. 

Al mostrar el interés la nueva comunidad de religiosos(as) se acerca a un Obispo y le presenta cartas iniciales en donde se le expresa su intención de ser un Asociación Privada de Fieles según reza en el canon 321 en adelante, del derecho canónico romano. Esto abre el proceso de presentarle documentos y textos relacionados a la naturaleza de la inspiración, el carisma, los estatutos entre otros textos. Queda a completa discreción del Obispo de la diócesis otorgar el título de Asociación Privada de Fieles y de aprobar los estatutos (canon 322). Esto es un proceso que puede tomar mucho tiempo por que depende de la voluntad de un Obispo y con cuanta celeridad quiera manejar el tema. Al pasar el tiempo y aumentar en cantidad de vocaciones, esa Asociación puede hacerle una petición al Vaticano, por conducto de la Congregación para los Religiosos, de que sean consideradas una Comunidad religiosa de derecho pontificio. Esto significa que estarían sujetas a la autoridad del papa y no a la de los Obispos en particular. 

Aunque el canon  573 § 1 dice: “La vida consagrada por la profesión de los consejos evangélicos es una forma estable de vivir en la cual los fieles, siguiendo más de cerca a Cristo bajo la acción del Espíritu Santo, se dedican totalmente a Dios como a su amor supremo, para que entregados por un nuevo y peculiar título a su gloria, a la edificación de la Iglesia y a la salvación del mundo, consigan la perfección de la caridad en el servicio del Reino de Dios y, convertidos en signo preclaro en la Iglesia, preanuncien la gloria celestial.” La realidad es que el proceso es uno burocrático y sistemático que se aparta de la realidad de la Iglesia actual o de la Iglesia primitiva. Una consulta realizada con un sacerdote romano nos explicó que el proceso se hace para “comprobar la obra de Dios”. Esto puede sonar mas complicado por que Dios tiene que probar delante del mundo su obra y no es que los seres humanos le creamos.

Monjas en el mundo

Durante muchos siglos la principal religión en Puerto Rico era la Iglesia Romana. Esto llevó a sembrar en nuestras mentes una manera de hacer las cosas, sin tomar en consideración que existen un universo fuera de nosotros. Un ejemplo son los monjes de Taizé, la comunidad monástica de Bose, los frailes franciscanos luteranos con sede en Texas, entre otros. De hecho, la Iglesia Anglicana tiene un directorio de Comunidades religiosas dentro de la Iglesia alrededor del planeta. Entre ellas hay dominicos, franciscanos, benedictinos anglicanos entre otros. 

Un grupo de personas que tengan el carisma y llamado de Dios solo necesita su permiso para ejercer su ministerio. Aunque la Iglesias tengan sus sistemas, la realidad es que al final del día “solo Dios basta”.

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